Durante tres jornadas (25-27 de noviembre), el Congreso Internacional sobre el lince Ibérico acogió a asistentes de siete países para mostrar las claves de un proyecto de conservación convertido en referencia y esbozar los siguientes pasos con la especie.
El último Proyecto LIFE ligado al lince ibérico, el LynxConnect en el ultimo tramo de su ejecución,tras cinco años de trabajo, dejando a la especie en categoría “Vulnerable” según la UICN (dejando atrás el “En peligro” y confirmando la recuperación de sus poblaciones), con más de 2.400 ejemplares censados en la Península y con una conectividad entre subpoblaciones que se convierte en un seguro de vida clave para el que fue “el felino más amenazado del mundo”.
Este Proyecto transnacional, encabezado por la Junta de Andalucía, y arropado por 20 socios públicos y privados de España y Portugal (la mayoría de los cuales estuvieron representados en el evento), fue el encargado de dar forma a un encuentro que contó con una acogida formidable: Más de 300 asistentes y una lista de espera que no paró de crecer demostrando que el lince importa.
Tras la apertura institucional llevada a cabo por Catalina García, Consejera de Sostenibilidad de la Junta de Andalucía, Javier Salcedo, Coordinador del LIFE LynxConnect tomó la palabra para dar una visión general de los hitos alcanzados a lo largo de un proyecto multidisciplinar, novedoso y de éxito constatado. A partir de ahí, especialistas llegados de prestigiosos centros de investigación de Inglaterra, Italia, Portugal o España fueron desgranando las últimas novedades acerca de gestión genética (y la necesidad de refuerzos que faciliten su resiliencia a largo plazo), técnicas de seguimiento o paleontología (con curiosidades como los últimos descubrimientos de fósiles de lince ibérico hallados en Crimea, Ucrania).
Además, la mesa redonda que acogió a Miguel Delibes, Astrid Vargas, Urs y Christine Breitenmoser, se convirtió en un viaje al pasado, a los inicios de un Proyectos de conservación único que arrancó con todas las dudas pero también con el convencimiento de que al lince ibérico no se le podía dejar caer.
El día 27, los asistentes se trasladaron a la Sierra Norte de Sevilla para conocer zonas de trabajo con la especie y acciones ejecutadas sobre el terreno, además de llevar a cabo un encuentro con propietarios y administraciones locales, componentes cruciales e indispensables para el éxito logrado por el más ibérico de nuestros felinos.
Pronto tendremos el libro de resúmenes y las conclusiones.
Gracias a todos. Había mucho que celebrar en Sevilla.